CLAVES PARA UN BUEN PORTFOLIO

En la mayoría de profesiones, el curriculum y la entrevista lo son todo a la hora de presentarse para una oportunidad laboral, pero en la arquitectura hay algo que habla por encima de todo esto: el portfolio. El portfolio es el dossier en el que se muestran los trabajos realizados por el arquitecto que sean ejemplo de las habilidades y experiencias del profesional. Pero ¿qué características debe tener un buen portfolio?

  • Calidad mejor que cantidad: No es necesario que tu portfolio sea inmenso, esto no demuestra más experiencia. Escoge los trabajos o proyectos académicos que creas más importantes, que sean representativos de lo que quieres dar a conocer, y muéstralos con calidad.


  • Contextualiza: Puede que tus proyectos sean espectaculares, pero tienes que explicar por qué están en tu portfolio, qué los hace un caso de éxito. El estudio que te va a contratar quiere saber que eres resolutivo y capaz, al margen de que te haya quedado muy bonito.


  • Añade tu currículum: Incluye información relevante y de contacto de manera integrada a la plantilla de tu portfolio. En el caso de que te dirijas a un estudio en el que quieres comenzar tu trayectoria profesional, no está de más escribir una carta de motivación.


  • Limpieza, detalle y atención: Todo cuenta. Debes poner atención en la presentación, el orden y la limpieza son fundamentales; así como los colores escogidos, los pies de foto, márgenes, tipografías, colocación del texto… Todo ello debe acompañar al trabajo sin desviar la atención de él.


  • Formatos manejables: Es preferible emplear el A4 que el A3. Piensa que en la mayoría de ocasiones lo enviarás de manera digital, pero, si en algún momento lo tienes que presentar de manera física, la impresión y manipulación es más sencilla en A4.


  • Fácil de actualizar: Tu portfolio tiene una fecha de caducidad corta, por lo que es imprescindible que puedas actualizarlo de manera sencilla.


  • Cuidado con el tamaño del archivo: Muchos correos profesionales tienen un límite de peso final de 10 Mb, procura que tu portfolio no alcance ese peso.


  • Aprovecha las oportunidades que te da la tecnología: Además de colgar el portfolio en su versión pdf en webs especializadas, piensa en hacer un blog o página que interactúe con el lector, que muestre tu trabajo de otra manera. Internet ofrece un sinfín de posibilidades que pueden jugar a tu favor.

Estas son algunas de las claves que debes tener en cuenta, si tienes dudas sobre cómo empezar una buena opción es ver otros portfolios, empaparte de la forma de hacerlo de los mejores, comparar con los de otros colegas y, así, inspirarte.