DE PROFESIÓN ESCENÓGRAFO

Dentro de las salidas laborales para un arquitecto las hay más y menos creativas. La de escenógrafo es de las más artísticas y no pocos profesionales se han dedicado a la arquitectura escénica como ocupación, a tiempo parcial o completo. La escenografía no es solo el telón de fondo que oculta lo que sucede entre bastidores, sino una parte fundamental de la obra teatral, película u ópera que acompaña al espectador durante todo el viaje y determina, en muchos casos, el mensaje que recibe.

El escenógrafo desarrolla un proceso largo y complejo en el que ciertos factores juegan un papel fundamental, la luz, la acústica, la medida de los pesos para transportar las estructuras por el escenario, la manera en que se van a mover, la armonía entre la escenografía y el contenido de la obra, la versatilidad a lo largo de varios actos teatrales… Conseguir conjugar todos estos factores y transmitir un mensaje concreto al espectador es una labor que el arquitecto puede desarrollar a la perfección dada su formación creativa y técnica.

No solo de teatro vive un escenógrafo. Hoy son muchos los eventos que requieren de una puesta en escena muy elaborada, por lo que este profesional se hace fundamental en la preparación de actos publicitarios, conciertos, escaparates, televisión e incluso mítines políticos.

Sin embargo, a pesar de los muchos campos que cubre la carrera de arquitectura, la escenografía no suele entrar en el programa académico. Por ello se hace necesario especializarse con cursos o másteres. Así, son muchas las universidades y centros educativos que ofrecen esta formación en la que el arquitecto puede adquirir o ampliar conocimientos con los que poder ejercer. No dudes en informarte en tu Escuela sobre las posibilidades de las que disponen.



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