De profesión, experto en domótica

Das un par de palmadas y se enciende la luz. Ese pequeño gesto, barómetro de lo moderna que podía ser una casa en el cine de los 90, palidece ante la realidad actual. La domótica está implantada en nuestras casas de diversas formas y, aunque le queda mucho camino por recorrer hasta que los hogares inteligentes sean algo común, ha venido para quedarse. Un futuro en el que los arquitectos tienen mucho que decir.

La domótica consiste en la aplicación de la tecnología en el diseño de los espacios, con el objetivo de optimizar el confort de la vivienda; utilizando para ello las comunicaciones inalámbricas y la robótica. Pero no es una cuestión caprichosa, estos nuevos sistemas son indispensables en la mejora de la eficiencia energética de las construcciones y en el control de la seguridad de edificios y viviendas. Por esto, su inclusión en el proyecto inicial es fundamental.

El amplio abanico de posibilidades que abren estas herramientas para la creación y el control de nuevos espacios, así como la normativa y estándares impuestos deben ser considerados por el ojo de un experto. Es aquí donde entra el arquitecto, que debe conseguir una edificación más sostenible, eficiente y confortable desde su diseño, pero sin perder la armonía con el resto de elementos que lo conforman.

Sin embargo, la formación específica sobre estas tecnologías es escasa en la carrera, por lo que lo aconsejable para especializarse en este campo es recurrir a los cursos y máster que ofrecen las diferentes escuelas y entidades educativas, además de formarse a través de bibliografía específica.