Los Mies Van der Rohe se quedan en casa

Este año, por primera vez en 27 años de vida, los premios Mies Van der Rohe se fallaron en directo. Fue el 8 de mayo y barrieron para casa. El edificio ganador, la casa de la Filarmónica de Szczecin, es obra de los arquitectos Alberto Veiga (Santiago de Compostela, 1973) y Fabrizio Barozzi (Rovereto, 1976), que trabajan en Barcelona desde su estudio Barozzi/Veiga.

El edificio de la Filarmónica de Szczecin, principal puerto de Polonia, se sitúa en el solar donde se ubicaba la ‘Konzerthaus’, destruida durante la II Guerra Mundial, y buscaba regenerar el tejido urbano, bombardeado entonces y olvidado durante los años posteriores. Así, Barozzi/Veiga idearon un edificio grandioso que se inspira en las casas de su entorno para crear una fachada blanca monumental que, sin embargo, encaja con armonía en el conjunto.

Dentro, el edificio aloja una sala sinfónica con capacidad para mil personas, que contrasta con el sobrio exterior por su ornamentación y el uso del pan de oro; una sala para conciertos de cámara para albergar a 250 personas, una zona multifuncional y un enorme vestíbulo. También es dentro donde se coloca la iluminación hacia el exterior, jugando con la fachada de cristal y los diferentes usos que se le dan a los espacios interiores.

Esta obra fue elegida entre 420 de 36 países europeos, de las que seleccionaron cuatro finalistas, además del ganador, el Museo de Arte de Ravensburgo (Alemania), el Museo Marítimo de Dinamarca en Helsingor, la Bodega Antinori en San Casciano in Val di Pesa, Florencia (Italia) y el Centro de Estudiantes Saw Swee Hock de la London School of Economics (Reino Unido).

El otro gran ganador de la noche fue el estudio Arquitectura-G, también en la ciudad condal, que obtuvo el Premio Arquitecto Emergente por la Casa Luz, una vivienda unifamiliar en la localidad de Cilleros (Cáceres) completamente reformada a partir de una anterior construcción en estado ruinoso.

Manteniendo la fachada de piedra y las medianeras, los arquitectos crearon un interior moderno y lleno de luz, con el patio como eje central, al que se asoman todas las estancias de la casa. Un conjunto sencillo que fue apreciado por el jurado, que valoró la “simplicidad y claridad de los espacios” a la hora de otorgar el premio.