De profesión, restaurador

Consideramos como habitual que el arquitecto sea aquel que esté involucrado en el proyecto arquitectónico, desde el desarrollo de ideas hasta la construcción final del edificio o espacio. Pero también existen profesionales de la arquitectura que se encargan de la regeneración de zonas problemáticas, realizan cambios en el diseño de los edificios existentes y asesoran en la conservación de inmuebles históricos. La rehabilitación y restauración arquitectónica es también arquitectura y, por lo tanto, tarea del arquitecto.

La gran diferencia que existe con la arquitectura de nueva planta es que los restauradores deben recuperar el valor de los inmuebles sin perder tu carácter y naturaleza. Siempre se puede aportar novedades innovadoras, ya sea utilizando materiales que rompan con lo anterior o estableciendo una relación original con el entorno. Es importante que la rehabilitación y restauración consigan adaptarse a un medio cambiante que impone nuevos retos, pero respetando siempre la esencia inicial de la construcción.

Para ello, el futuro restaurador necesita una formación amplia, con un profundo conocimiento del patrimonio en el que va a intervenir, de la cultura histórica de la construcción, de urbanismo, de economía e, incluso, de aspectos jurídicos. Es casi imposible abarcar profundamente todas estas especialidades, pero sí es necesario tener un conocimiento general que puedes adquirir mediante cursos especializados o los distintos másteres que ofrecen las diferentes escuelas y entidades educativas.