Cómo ser un arquitecto más eficaz

El tiempo es uno de los valores más preciados que tenemos. La importancia de organizarte y administrar tu tiempo es clave para convertirte en un arquitecto más eficiente y proactivo. Te proponemos algunas sugerencias para ser más eficaz en tus tareas diarias:

  • Intenta reducir al máximo el tiempo que empleas en tus tareas, divídelas en pasos y suprime aquellos que no sean necesarios, te harán ahorrar tiempo a largo plazo. Es importante también saber priorizar, para ello hay que tener en cuenta: qué tareas son más importantes, cuáles son más urgentes y cuáles pueden posponerse en el tiempo.

  • Automatiza tus tareas más tediosas y monótonas. Crea tus propios métodos y herramientas de trabajo para que estas labores no se conviertan en algo aburrido.

  • Delega tareas a otras personas. Si alguien puede hacer el trabajo más rápido y mejor que tú, aprovecha sus cualidades para obtener mejores resultados.

  • Integra servicios adicionales para mejorar los resultados finales. Utiliza los últimos avances en el sector para proporcionar a tu cliente un valor añadido, como la gestión de instalaciones o servicios de visualización de datos a través del BIM.

  • Una de las cualidades más significativas de un arquitecto eficiente es ser proactivo. Interésate por los proyectos de la empresa, aporta ideas y ponle ganas. En definitiva, no te quedes sentado esperando que el trabajo llegue a tu mesa.

  • Mantente dispuesto a aprender cosas nuevas e invertir en tus habilidades. La mejor forma de aumentar tu eficacia a largo plazo es dedicando tu tiempo a obtener los mayores conocimientos de tu sector, solo así marcarás la diferencia. La pasividad no hará que las cosas mejoren.

  • Crea tu propia base de datos. Invierte algo de tiempo en desarrollar una pequeña biblioteca de diseños y detalles estándar para poder dedicar más tiempo a proyectos únicos y de mayor complejidad.

  • Conoce la importancia de trabajar en equipo. Echa una mano a quien necesite tu ayuda y respeta siempre el trabajo de los demás. Se comunicativo, plantea tus dudas, busca siempre lo mejor de ti, valora lo que haces y disfruta de tu trabajo. Está demostrado que un buen ambiente de trabajo es la mejor fórmula para que incrementen los resultados, la eficiencia y el compromiso de los trabajadores.