Dos rutas para descubrir tesoros arquitectónicos

Si eres de los afortunados que tiene algún día libre para realizar una pequeña escapada, te proponemos que eches un vistazo a estas dos rutas que te permitirán descubrir algunos tesoros arquitectónicos de Toledo y Barcelona.

Ruta sefardí por Toledo. Sefarad es el nombre que recibe la Península Ibérica en la lengua hebrea. Por eso, en España se habla del pasado y la cultura sefardí para referirse a la comunidad judía que vivió en todo el país hasta 1492. Ese año, un real decreto ordenado por los Reyes Católicos obligó a todos los judíos a abandonar territorio español si no abrazaban el Cristianismo. Toledo no fue una excepción. De las diez sinagogas que llegó a haber en la ciudad manchega, en la actualidad solo quedan en pie dos.

Sinagoga de Santa María La Blanca. Construida a finales del siglo XII funcionó como sinagoga durante más de dos siglos. Fue un modelo para muchas otras construidas en la Península Ibérica y se reconvirtió en iglesia católica incluso antes de la expulsión de los judíos.

Algunos detalles arquitectónicos destacables son:

  • Planta en un cuadrilátero irregular orientado en su cabecera hacia el este.
  • Cinco naves separadas por arcos de herradura sobre pilares octogonales.
  • Decoración de la parte baja con discos en las enjutas de los arcos y piñas de los capiteles separadas de la cesta.
  • Artesonado de madera con altares platerescos y un retablo de la escuela de Berruguete.

Sinagoga de El Tránsito. Los expertos dicen que es la sinagoga mejor conservada de la Península Ibérica. Fue levantada a mediados del siglo XIV por Samuel ha-Leví, diplomático y tesorero real del rey Pedro I. Tras la expulsión de los judíos de España, y antes de quedarse como iglesia, fue hospital, asilo y ermita. Actualmente es la sede del Museo Sefardí, una institución dedicada a la investigación y la divulgación del arte y la cultura hispano-judía.

En tu visita no dejes de fijarte en:

  • Salón de gran altura con un excelente artesonado de madera.
  • Paredes con yeserías de estilo mudéjar de gran belleza.
  • Decoración vegetal que recuerda al arte musulmán.

Ruta modernista por Barcelona. El céntrico distrito barcelonés del Eixample tiene bellos ejemplos de arquitectura modernista de los siglos XIX y XX. Detrás están nombres como Puig i Cadafalch, Doménech i Montaner y, quizás el más célebre de todos, Antoni Gaudí. Sus fachadas no pasan desapercibidas por esa manera de diseñar tan especial y característica. Si quieres profundizar en la arquitectura modernista, sin duda, tienes que pasear por Barcelona.

Casa Calvet. Aunque originariamente fue la sede de un negocio textil y de diferentes viviendas, en la actualidad alberga un restaurante. Se trata de un edificio construido en 1900 con un estilo modernista sobrio, si tenemos en cuenta que está realizado por Gaudí.

Estamos seguros de que te van a encntar cosas como:

  • Su fachada acabada en curva.
  • La barandilla de hierro de la tribuna con decoración en forma de setas.
  • El diseño de elementos como pomos, tiradores, mirillas, picaportes y otros acabados de la casa. Por ejemplo, las mirillas tienen forma de panal y sus agujeros fueron realizados por el propio Gaudí.

Casa Batlló. Ejemplo arquetípico de Gaudí, esta construcción del siglo XX adquiere en estas fechas navideñas aún más protagonismo ya que la fachada se adorna con más de 3.000 copos de nieve artificial y en el interior se puede contemplar una espectacular nevada.

En el interior de cada planta descubrirás:

  • Varios lucernarios que parecen caparazones de tortuga y un pasamanos que asemeja el espinazo de un gran animal en el vestíbulo.
  • Techo totalmente ondulado en la planta noble.
  • Trencadís de vidrio de distintas gamas de verdes, azules y rojos en el impresionante patio modernista.
  • 60 arcos catenarios que evocan el costillar de un animal en el desván.
  • Cuatro conjuntos de chimeneas de formas sinuosas y policromáticas en la azotea.

Casa Amatller. Hay quien dice que su localización le hace más mal que bien porque pasa desapercibida al lado de la impresionante Casa Batlló. Junto a esta y a la Casa Lleó Morera, forman lo que se conoce como la manzana de la discordia. Es obra de otro de los maestros del modernismo catalán, Josep Puig i Cadafalch, y fue construida a principios del siglo XX por orden del industrial chocolatero Antoni Amatller.

Te interesar visitarla porque:

  • Su fachada es un ejemplo de Gótico urbano.
  • La portería tiene una de las mejores vidrieras del Modernismo.
  • Su gran tribuna en forma de A en homenaje al apellido Amatler y su decoración con flores de almendro (que en catalán se dice ‘amatler’) son impresionantes.

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