Guest Lounge Arco 2026
Arquitectos: salazarsequeromedina + Manuel Bouzas
Manuel Bouzas + salazarsequeromedina serán responsables del diseño del Guest Lounge de ARCOmadrid 2026, que se celebrará del 4 al 8 de marzo en IFEMA MADRID. Tras la convocatoria lanzada por ARCO, junto con el Foro de Marcas Renombradas Españolas (FMRE) y la revista AD, el jurado ha fallado a favor del proyecto 350.000 Ha, presentado por estos arquitectos.
La 45ª edición de ARCO tendrá como tema central ARCO2045, con dos espacios dentro de la feria, que invitarán a reflexionar sobre posibles futuros y lenguajes tentativos del arte con el fin de vislumbrar nuevos horizontes.
La propuesta de Bouzas + salazarsequeromedina responde a este binomio combinando un espacio construido, el Guest Lounge, con un espacio evocado: los bosques del noroeste peninsular que ardieron de forma descontrolada durante el pasado mes de agosto. El título del proyecto, 350.000 Ha, hace referencia al número total de hectáreas calcinadas durante esos incendios, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, y alude también al inicio de una nueva conciencia ciudadana que surge de las cenizas.
El proyecto propone un Guest Lounge articulado en torno a dos ideas. La primera consiste en seleccionar una paleta material que construye la totalidad del espacio con madera recuperada de los bosques incendiados. Éstos están actualmente en proceso de limpieza por parte de FINSA, que es el patrocinador principal del proyecto. Para ello, se emplean distintos tipos de aprovechamiento del árbol quemado: los segmentos de la corteza se reutilizan como revestimiento; la madera aserrada del interior se recupera para construir los planos de luz; estas superficies se recubren con finas chapas de 0,3 mm obtenidas mediante el pelado del tronco; y, por último, se incorporan tableros aglomerados derivados de la trituración de ramas y troncos no aprovechables, que se destinan al revestimiento del restaurante.
La segunda idea consiste en proyectar una Lumbre de escala monumental capaz de generar una atmósfera cálida, acogedora y cautivadora. El espacio se concibe como una gran penumbra atravesada por una luz suave, donde las figuras de los visitantes se recortan a contraluz, creando una experiencia visual de calma en contraste con la intensidad del resto de la feria.
El proyecto se organiza en torno al contraste entre luz y oscuridad. “Concebimos este reto como un laboratorio material: explorar qué historias pueden contar los recursos y los paisajes que movilizamos. Proponemos con ellos, dibujar un espacio flexible, de calma y encuentro durante el día, que puede transformarse en escenario de celebración por la noche; una isla excepcional en medio de la intensidad de la feria: más en penumbra que expuesta, más velada que opaca, más ligera que pesada”.