Conversamos con Carlos Tomás, director del estudio RECIENTE para conocer su trayectoria y visión de la arquitectura a través de sus últimos proyectos.
¿Quiénes componen el estudio?
Somos tres personas. Un equipo pequeño. Belén Ruiz, Manuel Alba y yo. Nuestra manera de trabajar combina un acercamiento horizontal (entre los tres) a la hora de tomar decisiones de proyecto, con una responsabilidad vertical (individual) de cada proyecto.
¿Qué define a EstudioReciente?
Estudiamos cada proyecto en detalle para establecer un esquema funcional claro, pero no dejamos que esto vaya en detrimento de las decisiones formales. No siempre la forma sigue a la función. El resultado son proyectos sobrios pero divertidos.
¿A qué os dedicáis? ¿Qué tipo de trabajo realizáis?
Los tres somos arquitectos de formación. En el estudio trabajamos todas las escalas del diseño. Aunque principalmente llevamos a cabo reformas integrales de carácter residencial en Madrid. Trabajamos en muchos otros países en proyectos de escalas muy distintas como hoteles, clínicas, etc. Ese interés por el detalle, nos ha llevado a diseñar y colaborar en el diseño de mobiliario o incluso instalaciones para marcas como, por ejemplo, Hermés.
¿Cómo se desarrollan vuestros proyectos?
Dentro del estudio, creo que no hay una única manera de diseñar, o por lo menos no hay una única estética o sistema. Dependiendo del cliente, el entorno podemos utilizar una estrategia concreta. No tenemos soluciones estandarizadas, lo que hace que el esfuerzo sea el mismo en cada proyecto. Pero esto nos gusta. También hace que no perdamos el interés por lo que hacemos. Lo que si hemos conseguido con el tiempo es optimizar los tiempos de producción/presentaciones para conseguir ser competitivos en tiempos.
¿Qué destacarías de los últimos proyectos?
En todos hay un ligero equilibrio entre lo formal y lo funcional. Entre una combinación de materialidades y color puntual más o menos compleja frente a un conjunto equilibrado. En general mi trabajo consiste muchas veces en dar un paso atrás para poder ver el conjunto y ver que todo encaja. Colores, materiales, y como no… las piezas de mobiliario e iluminación.
¿Qué proyectos tenéis sobre la mesa hoy?
A nivel residencial estamos diseñando un hotel en el centro de Málaga y otro en Madrid. Acabamos de terminar la reforma de dos viviendas en Madrid y estamos en distintas fases de proyecto de otras cinco. A nivel de diseño de producto estamos empezando el diseño de una colección cápsula de 10 piezas para una conocida marca española, que saldrá a la luz este otoño.
¿Cómo explicas el resurgir de los interiores?
Este interés creo que ya lleva muchos años. Al principio fue una salida para muchos arquitectos que vieron que era imposible ejercer como tal de una manera tradicional (obra nueva y concursos) y encontraron su lugar en este nicho que durante mucho tiempo estaba denostado. Al final resultó una buena elección. Los que llevamos 10 años apostando por ello, hemos visto como cada vez hay una mejor cultura del diseño (en parte yo creo que gracias a la facilidad de acceso que nos permiten las redes sociales).
¿Qué significa el color en vuestro trabajo?
Es parte fundamental puesto que en parte nos identifica. Dedicamos mucho tiempo a que la combinación entre materiales y colores funcione. No siempre tiene por qué ser armónica, pero tiene que funcionar de alguna manera. Todos los materiales tienen color. No existe un solo color de madera o piedra. Además, dentro del color hay distintos tonos, etc. Es importante entender cómo funciona el color para que la sucesión de colores y materiales en distintos espacios funcione de una manera correcto.
¿Qué proyecto os gustaría hacer?
A nivel profesional tenemos muchas ganas de que nos encarguen un proyecto de restauración. No hemos hecho todavía ninguno y nos gustaría explorar y descubrir cual sería nuestra estética. A nivel personal estoy obsesionado con la jardinera y paisajismo y me gustaría explorar en ese sentido para ver cómo sería un jardín de Estudio Reciente.
¿Qué relación tienen vuestros proyectos con la nueva materialidad?
Nuestra visión no es una relación obvia y tampoco reduccionista. Desde Estudio Reciente no hacemos una apuesta por una estética determinada ni por el uso de un material determinado que defina nuestro estilo. Tampoco de ningún color. Esto no quiere decir que el conjunto intente estar siempre del lado de “la nueva materialidad” entendida como una espacialidad actual, estructurada, fácilmente legible. Pero evitamos ser demasiado asépticos. Creo que tiene que haber hueco para pequeños errores que den vida a los espacios.
¿Qué relación tienen vuestros proyectos con la salud y bienestar de las personas?
Me gustaría pensar que el equilibrio que buscamos se traduce en espacios que acogedores que hacen felices a las personas. Al principio era bastante excéptico con la idea de que el interiorismo puede influenciar en el bienestar de las personas. Mis propias experiencias y el feedback de muchos clientes me han hecho ver mucho mejor esta relación.
¿Cuáles son los mayores problemas a los que se enfrenta un estudio joven de arquitectura?
Relación con clientes y proveedores. Gestión del tiempo. Comunicación y difusión del trabajo. Económicos. Hay que ser muy valiente para iniciar una práctica. El miedo al fracaso por que cualquiera de estos pilares falle está siempre ahí. Lo importante es que con el tiempo vayas afianzando cada apoyo. Todos son importantes.
¿Cuáles son vuestros referentes hoy y ayer?
Dentro de los clásicos Alvar Aalto, Le Corbusier, Achille Castiglioni en diseño. Contemporáneos Jo Taillieu (me encantan los belgas más disruptivos) en ese sentido los veo más como algo aspiracional. Busco que nuestros espacios tengan ese poso sin ser demasiado literal.
¿Qué recomendaciones darías a los que empiezan?
No soy un defensor de la cultura del esfuerzo y la meritocracia (cada vez está más devaluada), pero sí es cierto que al principio toca ser generoso y trabajar de más. Pero creo que es importante no pasarse y respetar los tiempos de descanso y diversión. Son igual de importantes.
Es importante delegar aquellas funciones que, aunque tienen que ver con el diseño, existen profesionales que lo pueden hacer mejor. No podemos ser arquitectos, calculistas, instaladores, fotógrafos, diseñadores gráficos, maquetistas, y renderistas a jornada completa. Hay que elegir. Ocho horas al día no dan para todo. Haz muy buenas fotos de tus proyectos. Es la mejor manera de vender tu trabajo. No escatimes.