Más que cruzar el río. 9 puentes prodigiosos.

Los puentes forman parte de la vida del hombre desde el principio de los tiempos, ya sea con un tronco o con arcos apuntados; la necesidad de cruzar el río agudizó el ingenio de nuestros antecesores a la hora de crear estas estructuras. Hoy, la construcción es más elaborada, aunque el fin sea el mismo, y nos deja auténticos prodigios de la arquitectura a lo largo del mundo. Esta es una pequeña recopilación.

Helix Bridge (Singapur)

Es una pasarela peatonal de 280 metros que enlaza el distrito CBD con el barrio de Bayfront, en Singapur. Su estructura de planta curva está compuesta por un tubo formado por una doble hélice, inspirada en la estructura del ADN, diseñada para dar sombra y refugio cuando llueve. La parte superior la forman paneles de cristal y, como arriostramientos entre el tubo y el tablero, se emplea el acero. Desde su inauguración, en 2010, la estructura ha ganado varios galardones, entre ellos el ‘World’s Best Transport Building’ en el World Architecture Festival Awards en 2010. Como curiosidad, por la noche, cuando se ilumina el puente, aparecen en rojo las letras c, g, a y t, las cuatro bases del ADN (citosina, guanina, adenina y timina).

Henderson Waves (Singapur)

Este puente peatonal, inaugurado en 2008, debe su nombre a la extraña forma ondulada que recuerda a una ola o una serpiente. La plataforma, de 274 metros de longitud, es reconocida por ser el más alto de Singapur, al elevarse 36 metros por encima de la autopista Henderson Road.
El diseño del puente lo forman siete curvas onduladas de acero que se levantan, alternativamente, por encima y por debajo de la cubierta, creando bóvedas en la plataforma que sirven como mirador con asientos en su interior. Para la construcción de la estructura se empleó acero, recubierta de miles de listones de madera.

Octavio Frias de Oliveira (Sao Paulo)

Inaugurado en 2008, este puente atirantado se sitúa sobre el río Pinheiros, en Sao Paulo, donde regula el tráfico de 5.000 vehículos que cada hora pasan en uno u otro sentido. La altura de su torre, de 138 metros, y su forma de x, de la que ’cuelgan‘ 144 cables de acero, llaman la atención. Se trata, además, del único puente del mundo que tiene dos pistas curvas sostenidas por un solo mástil de hormigón. Como curiosidad, merece la pena destacar que durante la construcción ambos extremos de cada pista debieron hacerse al mismo tiempo para contrapesarse y evitar que la torre se inclinara.

Brooklyn Bridge (Nueva York)

Uno de las postales más reconocibles del mundo y, sin duda, el puente más famoso de la Gran Manzana. Fue construido entre 1870 y 1883 y en su momento era el puente colgante más largo del mundo, con una distancia entre pilares de casi 500 metros, y el primero suspendido por cables de acero.
Cabe destacar que, pese a que hasta la década de los 50 del pasado siglo no se realizaban estudios de aerodinámica, la estructura abierta del puente, con arcos apuntados neogóticos, evita problemas de estabilidad debido al viento. Además, Washington Roebling, el ingeniero encargado de su diseño, había calculado que la estructura sería seis veces más resistente de lo estrictamente necesario. Finalmente, un cambio en el acero de los cables redujo estos cálculos a cuatro veces la resistencia de un puente estándar de entonces.

Golden Gate (San Francisco)

2,7 km de longitud y 227 metros de altura forman el símbolo más representativo de San Francisco, que une la península de San Francisco con el sur de Marin, a las que separan más de 1.280 metros de aguas abiertas. Su construcción (1937) fue una odisea, no solo por la magnitud del proyecto, sino por las condiciones que presentaba el lugar: fuertes vientos, grandes mareas, densa niebla casi permanente y, por si fuera poco, la Falla de San Andrés a 11 km de distancia. Prueba de su resistencia son los incontables terremotos que ha soportado en las casi ocho décadas que lleva en pie; incluido el de 1989 (7,1 escala Richter).

Banpo (Seúl)

Forma un puente de dos pisos con su ’vecino de abajo‘, el puente Jamsu, que se inunda cuando la lluvia provoca la subida del nivel del agua del río Han. Además de su función como pasarela, este puente es la fuente artificial más grande del mundo, que lanza más de 100 toneladas de agua (reciclada) por minuto a través de 10.000 boquillas con sus respectivas bombillas, lo que le ha hecho merecer el nombre de ’Rainbow Fountain‘ o ’Moonlight Fountain‘.

Langkawi Sky Bridge (Langkawi, Malasia)

Totalmente curvo, fijado sobre una columna a 700 metros del nivel del mar, este impresionante puente ofrece unas vistas de la isla de Langkawi espectaculares, aunque no aptas para quien sufra de vértigo. El puente gira entorno a una columna inclinada, de la que está suspendido, con un diseño de estabilización basado en un sistema de cables que se instalan en las rocas adyacentes, lo que da al visitante sensación de inestabilidad, aunque el puente sea completamente seguro. Para llegar a este puente hay que coger un teleférico por encima de las montañas. Una vez más, no apto para aquellos con vértigo.

Pythonbrug (Ámsterdam)

Debe su nombre a su forma de serpiente, que le valió el premio de la Pasarela Internacional en 2002, un año después de su construcción. El puente une los 93 metros que separan la orilla de Sporenburg de la de Borneo. La pasarela es peatonal, aunque requiere hacer un esfuerzo importante por las subidas y bajadas que dibuja su estructura.

Viaducto de Millau (Francia)

Desde su inauguración, en 2004, es el puente más alto del mundo. Su estructura alcanza los 343 metros en su parte más alta y su pasarela tiene 2.460 metros de largo, apoyada en siete pilares de hormigón. La estructura fue ideada por el arquitecto Norman Foster y el ingeniero francés Michel Virlogeux, con la intención de crear un nuevo emblema arquitectónico, a la altura de la Torre Eiffel.
Mezcla de hormigón y acero, el viaducto es el pedazo que le faltaba a la autopista A75 para unir París con la costa mediterránea en una única carretera y ha sido construido para resistir las condiciones sísmicas y meteorológicas más extremas, previendo que continúe en perfecto estado para su funcionamiento durante más de un siglo.