Amann-Canovas-Maruri

“La producción de churrera ya sabemos los resultados que ofrece, muy baratos de entrada, muy caros a la larga.”

  • Han desarrollado un gran número de proyectos de vivienda, nacionales e internacionales, ¿creen que la arquitectura debe empezar en el ambiente doméstico?

    Para nosotros la idea de ambiente doméstico se relaciona con el ámbito del mundo privado, algo que construye cada individuo según sus intereses. Nosotros procuramos proyectar estructuras capaces de integrar una gran diversidad. La arquitectura de la vivienda, para nosotros, se encuentra en el esfuerzo por acoger una sociedad diversa y se encuentra en esa condición de flexibilidad y multiplicidad. Nos atrevemos a señalar el punto de contacto entre lo privado y la ciudad como el punto de comienzo de algunos proyectos de vivienda.

  • ¿Cómo encajan estos proyectos en un sector que empieza ahora a bajarse del carro de los megaproyectos?

    Afortunadamente los megaproyectos han desaparecido y el trabajo se concentra en la pequeña escala y, algo, en la escala media, unas escalas mucho más cómodas para los arquitectos, donde ellos pueden controlar buena parte del proceso y que admiten una reflexión más intensa y tranquila, algo que se nota enormemente en los resultados.

  • Vivimos en un mundo globalizado, en el que las diferencias son cada vez menos, ¿pasa lo mismo con la arquitectura? ¿Es exportable toda la arquitectura o deben pesar las circunstancias locales?

    Quizás se puedan exportar determinados “proyectos de firma”, absolutamente puntuales, pero es claro que la arquitectura es una condición local, que puede compartir conocimientos, preocupaciones o avances, pero que debe aplicarse de manera concreta, si se quiere un nivel de calidad razonable. La producción de churrera ya sabemos los resultados que ofrece, muy baratos de entrada, muy caros a la larga.

  • ¿Veremos viviendas o espacios públicos domóticos y completamente eficientes o eso es una película? ¿Es una prioridad?

    Por supuesto que veremos cómo la tecnología se incorpora progresivamente en relación a los problemas que resuelva y a la eficiencia económica, pero es claro que no son elementos substanciales de la arquitectura. Cada 10 años los “gadgets” de una vivienda se sustituirán por nuevos dispositivos, igual que se cambia de ordenador en una oficina, pero los espacios tienen una condición mucho más estable.

  • ¿Considera que la arquitectura sigue el ritmo de la realidad social?

    La arquitectura requiere tiempo para gestionarse y construirse y mucho tiempo para transformarse. Por eso es importante la flexiblidad y la adaptabilidad en los proyectos de manera que la sociedad pueda cambiar sin tener que estar construyendo una nueva arquitectura en cada momento.

  • ¿Dónde ve el sector en 10 años?

    Debemos realizar un gran esfuerzo en adaptación energética y sostenibilidad y proyectar y construir de manera más neutra y abierta.

  • ¿Qué consejo le daría a un recién graduado?

    Que estudie idiomas y que se considere europeo, un gran país lleno de oportunidades.