¿Qué hace un paisajista?

Quizás no lo sabías, pero el jardín vertical del CaixaForum es obra de un paisajista y botánico francés. Patrick Blanc fue el precursor de los jardines verticales, esos mantos verdes que adornan los interiores y exteriores de los edificios y que acercan de una manera tan bella la naturaleza a las ciudades. Este mini pulmón en el centro de Madrid, con una superficie de 460 metros cuadrados y formado por más de 15.000 plantas de 250 especies diferentes, es sólo un pequeño ejemplo de lo que puede hacer un profesional del paisajismo.

Los paisajistas y arquitectos paisajistas estudian, diseñan, crean y gestionan lugares que salvaguardan nuestros mejores paisajes urbanos. La definición es de la Asociación Española de Paisajistas que también considera que “España es, probablemente, uno de los países donde más necesario es contar con los profesionales del Paisaje porque sufrimos las consecuencias de un fallido planeamiento territorial y urbano”.

En ese sentido, cabe destacar que la Organización Mundial de la Salud recomienda que las ciudades dispongan de una superficie útil de zonas verdes urbanas (plazas, parques, jardines, bosques urbanos y periurbanos) entre 10 y 15 m2 por habitante. En nuestro país tan solo 15 capitales de provincia se sitúan en este rango. Entre las que mejor están haciendo los deberes están Vitoria, Girona, Donosti y Madrid.

Se podría decir, no obstante, que las áreas de actividad de este tipo de profesionales son fundamentales en el ámbito urbano, pero van mucho más allá de este ya que en realidad su principal cometido es el diseño del entorno. La Fundación Europea de Arquitectura del Paisaje define el paisajista como la persona que “planifica y diseña paisajes urbanos y rurales, basándose en las características naturales y en los valores históricos y culturales del lugar”.

Algunos ejemplos de las múltiples funciones de esta profesión son:

  • Creación y mantenimiento de parques, jardines y áreas recreativas de régimen público o privado.
  • Planteamiento y administración de entornos rurales, así como la ejecución de análisis de flora, fauna, situación hídrica, etc.
  • Administración y gestión del entorno de grandes infraestructuras como centros comerciales, polígonos industriales, carreteras, edificios de oficinas, zonas turísticas, etc.
  • Evaluaciones de impacto medioambiental.
  • Realización de proyectos medioambientales relacionados con la nueva construcción.
  • Planificación de estrategias de promoción natural dentro de las ciudades.
  • Rehabilitación de espacios alterados por prácticas inadecuadas.

Quizás uno de los puntos más importantes es que todas estas intervenciones deben contribuir de alguna manera al bienestar de los ciudadanos y proporcionarles beneficios directos. Los proyectos en paisajismo, además de por su arte, creatividad y belleza estética, deben destacar por aumentar la calidad de vida de las personas que los disfrutan. Algunos de esos efectos positivos pueden ser la reducción de la contaminación ambiental y acústica, el ahorro energético, la revalorización de la zona o inmueble en cuestión o el fomento de un modo de vida más sana.

Hay estudios que, por ejemplo, afirman que solo un metro cuadrado de cobertura vegetal produce el oxígeno que necesita una persona durante un año, lo que hace a los arquitectos paisajistas figuras claves si queremos construir un presente y futuro basados en la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.