Si eres arquitecto y tienes un estudio o tienes intención de abrirlo puedes elegir qué opción prefieres para cotizar como autónomo: hna, la Mutualidad de los Arquitectos, tu mutualidad experta en el sector; o el sistema público, a través del RETA (Régimen Especial para Trabajadores Autónomos).

Pero, ¿qué ventajas tiene uno sobre otro? ¿cuándo debes tomar la decisión? ¿cómo influye esto en tu futuro? Te lo explicamos.

 

¿Qué es una entidad alternativa a la Seguridad Social?

A la hora de trabajar como autónomo, ciertos profesionales, como los arquitectos o los abogados, entre otros, cuentan con una mutualidad propia a través de la que pueden cotizar como alternativa al sistema público. Este es el caso de hna, que ofrece a los arquitectos un plan de previsión a medida, exclusivo para su sector, flexible y con cuotas al menos un 20% más reducidas que en la Seguridad Social, con un trato y asesoramiento personalizado.

A través de hna, el arquitecto no solo podrá cotizar de una manera pensada para él y su colectivo, sino que contará con las mejores soluciones de ahorro, previsión, seguros y salud, con planes hechos a su medida, flexibles y con un trato personalizado, adaptados a las circunstancias particulares de cada uno. Pero siempre con las mejores condiciones del mercado, para que consigas el beneficio esperado con la seguridad y solvencia de hna.

¿Qué debo considerar para darme de alta en el sistema público de la Seguridad Social o en hna?

Las cuotas de hna son al menos un 20% más económicas que la mínima de autónomos de la Seguridad Social.

El sistema de reparto de la Seguridad Social se fundamenta en que los cotizantes financian las pensiones de los jubilados. Es decir, con tus cuotas se pagan las pensiones de otras personas ya retiradas.

Frente a esto, un sistema de capitalización individual se basa en que con las cuotas aportadas por un cotizante se crea un fondo personal e individual para ese cotizante es decir, con tu cuota pagarás tu pensión.

En la Seguridad Social son necesarios unos requisitos estrictos para tener derecho a pensión (cotizar 25 años, jubilarse a los 67, penalización en caso de lagunas en la cotización, etc.) mientras que en hna cada euro aportado a la cobertura de ahorro genera derecho a pensión, sin que se exija un número mínimo de años cotizados y con la posibilidad de jubilarte a partir de los 60 años.
Sí. La norma establece las coberturas que deben cubrirse en ambos sistemas: jubilación, incapacidad temporal, invalidez permanente, maternidad, paternidad y fallecimiento. hna dota de más flexibilidad a la contratación de las mismas, porque las necesidades no son iguales a los 20 que a los 50.
Tanto si trabajas por cuenta ajena como si estás dado de alta en el RETA en una actividad diferente a la arquitectura, tu pensión del Estado es compatible con la de hna. En el caso de las pensiones públicas, llegado el momento, la suma de las pensiones que percibas no puede exceder de un máximo establecido de antemano.
En hna esto es posible al ser un sistema de previsión privado. No ocurre lo mismo en la Seguridad Social, puesto que para poder seguir ejerciendo profesionalmente y cobrar la jubilación es necesario tener un trabajador contratado.

Entre otras, las siguientes:

Fiscalidad: Las cuotas a hna son desgravables de forma análoga a los planes de pensiones una vez agotado el límite del gasto deducible por actividades económicas.

Asesoramiento: hna te asesora para que tus necesidades de protección y el esfuerzo asumido en el pago de las cuotas sea lo más adecuado para tus circunstancias personales y profesionales.



¿Qué diferencias existen entre hna y el sistema público?

hna (Sistema de previsión alternativo a la Seguridad Social) RETA (Régimen de la Seguridad Social para trabajadores autónomos)
Sistema de previsión
De capitalización individual: Lo aportado más la rentabilidad acumulada constituyen un fondo a jubilación nominal, personal e intransferible. De reparto: las aportaciones de los actuales cotizantes financian las pensiones de los ya jubilados.
Cuota mínima
80% de la mínima del RETA. Con todas las coberturas necesarias para ejercer profesionalmente. La que se fije para cada ejercicio.
Flexibilidad y personalización
A partir del mínimo se pueden ajustar las aportaciones a las circunstancias particulares de cada uno, para mejorar la pensión a jubilación. No es necesario haber cotizado un número mínimo de años. El sistema es rígido tanto en la cuantía de las aportaciones para cada cobertura como en las condiciones de acceso a la pensión: años necesarios para generar derecho a pensión, la edad mínima de acceso a la jubilación, etc.
Concurrencia de pensiones
En caso de haber cotizado a hna y al sistema público, en el momento de la jubilación se pueden cobrar las dos pensiones reconocidas sin límite de cuantía máxima a percibir. En caso de haber cotizado a dos sistemas públicos (Régimen General y RETA, por ejemplo) la cantidad máxima a percibir de la Seguridad Social queda limitada a la pensión máxima establecida anualmente.
Compatibilidad con el ejercicio profesional
Existe la posibilidad de ejercer profesionalmente una vez jubilado. En general, para compatibilizar el 100% de la pensión con la continuidad como profesional autónomo se debe tener un trabajador contratado.
Designación de beneficiarios
Libre designación de beneficiarios. Vienen determinados legalmente.

¿Qué es el SPP?

Es el sistema de previsión que la Mutualidad de los Arquitectos ofrece a este colectivo en exclusiva para el ejercicio de su profesión. Con él, el arquitecto puede cumplir la obligación legal de afiliación (cotización por su trabajo), pero con las ventajas y exclusividad que impone el carácter privado de hna. Además, a través de él, eres mutualista y participas de una rentabilidad adicional según los resultados obtenidos por la compañía (participación en beneficios).

Es un sistema de capitalización individual, es decir, tu ahorro permanece y produce rentabilidad hasta el momento de tu jubilación, en el que contarás con él en la forma que prefieras (capital o renta), sin estar sujeto a cambios demográficos o económicos como sí lo está el sistema de reparto.



¿Qué cubre el SPP?

  • Jubilación: Se crea un Fondo de Ahorro Total (FAT) que se nutre de las aportaciones periódicas y extraordinarias y la rentabilidad de las mismas. Las cantidades son desgravables fiscalmente y puedes disponer de dicho fondo a partir de los 60 años en forma de renta temporal, vitalicia, capital o mixta. También puedes disponer del capital en situación de invalidez permanente o fallecimiento (en cuyo caso, serán tus beneficiarios los perceptores del mismo).
  • Incapacidad temporal: Cuenta con una indemnización diaria de 44 euros desde el primer día, si la incapacidad es debida a un accidente, o desde el día 15 en caso de enfermedad.
  • Invalidez permanente: Cubre un capital de entre 60.000 y 120.000 euros, que se duplica en caso de que la invalidez se produzca por accidente.
  • Maternidad o adopción legal: Dispondrás de un pago de 3.500 euros.
  • Paternidad: Contarás con 600 euros en un pago único.
  • Fallecimiento: Cubre un capital de entre 60.000 y 120.000 euros, que se duplica en caso de que el fallecimiento se produzca por accidente.
  • Supuestos de disposición anticipada:
    • Adicionalmente, puedes disponer del 20% de tu FAT en caso de maternidad, paternidad, invalidez parcial, adopción legal o acogimiento en los términos detallados en el Reglamento de hna.
    • Y cuando hayas cumplido los 60 años de edad, podrás disponer del 40% de tu FAT en caso de jubilación parcial.

¿Qué debo saber sobre la incapacidad temporal y la invalidez permanente cubierta en el SPP?

Toda alteración en el estado de salud que impida temporalmente, de manera clínicamente explicable, el ejercicio de la actividad laboral o profesional de forma total.
La Mutualidad cubre una indemnización diaria de 44 euros desde el primer día si la incapacidad se produce por un accidente o desde el decimoquinto día en caso de enfermedad. Sin perjuicio de lo previsto para prestaciones que se puedan regir por anteriores Reglamentos del sistema prestacional.
Un facultativo médico que resulte competente.
No. La posibilidad de realizar parcialmente el ejercicio de la actividad profesional determina la extinción de la prestación de incapacidad temporal.
La revisión de la situación de incapacidad temporal (IT) por su transformación en invalidez permanente conlleva el cese del pago de la prestación de IT. La nueva prestación por invalidez permanente requerirá la solicitud por parte del asegurado, es decir, no es automática, y en dicha solicitud el asegurado debe indicar la forma de cobro.
La prestación por incapacidad temporal tributará como rendimiento del trabajo o como ganancia patrimonial en el IRPF, en función de que las cantidades aportadas hayan sido deducibles o no conforme a la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Situación física o psíquica irreversible provocada por accidente o enfermedad, originada independientemente de la voluntad del asegurado, determinante en éste de la incapacidad total o parcial en grado superior al 50 por 100 para el mantenimiento permanente de cualquier actividad profesional o relación laboral.
Sin perjuicio de lo previsto para prestaciones de invalidez permanente que se puedan regir por anteriores reglamentos del sistema prestacional, la Mutualidad cubre un capital de entre 60.000 y 120.000 euros, que se duplica en caso de que la invalidez se produzca por un accidente.
Corresponde a hna evaluar la situación de invalidez permanente, así como el grado de la misma. Las posibles discrepancias en torno a la calificación de la invalidez se someterán a la decisión de peritos médicos.
Tanto si trabajas por cuenta ajena como si estás dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) en una actividad diferente a la arquitectura, tu pensión pública por invalidez del Estado es plenamente compatible con la de hna. En el caso de las pensiones exclusivamente públicas, la suma de las pensiones que percibas no puede exceder del importe máximo establecido.
Salvo que la prestación haya sido percibida en forma de capital, la situación de invalidez permanente puede ser revisada en cualquier momento a instancias del asegurador, en este caso hna, que tendrá en cuenta la información relevante de la que pueda disponer o le sea facilitada en cada momento.
Verificada la invalidez permanente total, el cobro de la prestación asegurada por hna (al tratarse de un seguro privado) no impide el ejercicio de la actividad profesional.
Para la continuidad del ejercicio de la actividad, en situación de invalidez permanente total con hna, no es preciso cursar alta en ningún sistema de previsión, sea de carácter público (RETA) o de carácter privado (hna).
Las cantidades percibidas se consideran rendimientos de trabajo a efectos de IRPF. La prestación percibida en concepto de invalidez permanente total estará exenta de tributación, con el límite del importe de la prestación máxima que reconozca la Seguridad Social.