Conversamos con Javier Jiménez Iniesta, director de Studio ANIMAL, para conocer su trayectoria y visión de la arquitectura a través de sus proyectos más recientes.
¿Quiénes componen el estudio?
Studio Animal es un estudio de arquitectura que trabaja en el interior de arquitectura, fundamentalmente. Y está compuesto por cinco personas en este momento: Leti López, Diana Fernández Pareja, Marina Benítez y Carmen Aventín y Javier Jiménez Iniesta, director.
¿Qué define al estudio ANIMAL?
Studio Animal nace en Barcelona, hace aproximadamente 15 años, el nombre del estudio al principio fue bastante casual, no tiene un punto de partida muy claro, sin embargo, con el paso del tiempo hemos ido afianzando la identidad del estudio y nos hemos ido encontrando que nuestro posicionamiento como arquitectos en el mundo contemporáneo con este punto un poco salvaje y atrevido, que tiene el propio nombre del estudio.
Nos definimos como un estudio que trabaja en el interior de la arquitectura construyendo con herramientas arquitectónicas, no construimos edificios, sin embargo, trabajamos con herramientas de la arquitectura dentro de los edificios e intentamos transformar de una manera radical y muy atenta al momento en el que vivimos el interior de la arquitectura.
Tengo la sensación de que cada vez somos un poco más libres a la hora de plantear los proyectos. Creo que eso tiene mucho que ver con que tenemos unos clientes maravillosos, que con el paso del tiempo cada vez confían más en nuestro trabajo y en nuestras capacidades y nos sentimos muy afortunados de que últimamente estamos trabajando con mucha libertad a la hora de plantear el proyecto en cada caso.
¿Cómo se desarrollan vuestros proyectos?
El estudio funciona de una manera súper horizontal, cada una de las personas que compone en el estudio se encarga de un proyecto o de varios a la vez. En este momento, de hecho, todas las personas que estamos en el día a día llevamos varios proyectos al mismo tiempo, algunos en obra, otros en el proyecto, en diferentes fases, pero siempre hay un brainstorming de arranque en el que se discuten las ideas entre todo el equipo y después cada uno dirige un proyecto. Yo estoy sobrevolando todos los proyectos, estoy de una manera muy presencial en el arranque del proyecto y también en la dirección de obra.
¿Qué proyectos tenéis sobre la mesa hoy?
Acabamos de terminar la zona gastronómica del estadio Santiago Bernabéu. Es un proyecto que hemos hecho en colaboración con el estudio BURR, que ha sido una maravilla de proyecto que ya se puede visitar. Estamos ahora mismo en las fases finales de dos proyectos de oficinas, que era un ejercicio que todavía no habíamos tocado: las oficinas para Spain Media, que es el grupo editorial de Forbes y Tapas, entre otras revistas, y unas oficinas en la calle Serrano para una empresa en la que también hemos tenido la suerte de poder trabajar de una manera muy libre y muy radical en el replanteamiento de cómo es el espacio de trabajo del mundo contemporáneo, y este año tenemos la suerte de estar diseñando cuatro exposiciones en cuatro centros de arte importantes.
¿Qué significa el color en vuestro trabajo?
En Studio Animal el color es una herramienta absolutamente fundamental para trabajar en los proyectos en el interior de la arquitectura. Es una herramienta que tiene mucho que ver con la economía de medios, es una herramienta que nosotros empezamos a usar al principio precisamente porque no teníamos los medios o los presupuestos como para poder permitirnos trabajar en grandes operaciones con materiales caros, y nos pareció que trabajar con el color y trabajar con la geometría podía ser una manera de afrontar el proyecto desde esa economía de medios, es decir, con muy poco, pero a la vez con muchísimo.
Nuestros proyectos son siempre proyectos que transforman de una manera muy poco minimalista el espacio, pero que sin embargo están pensados desde estrategias muy minimalistas: dos decisiones, tres decisiones, dos colores, tres materiales.
¿Qué relación tienen vuestros proyectos con la salud y bienestar de las personas?
Habitar un espacio bello, habitar un espacio muy relacionado con para quién está pensado, casi como si fuese un traje a medida, para mí eso es salud mental y salud también física. Creo que cuando existe una reflexión en torno a cómo alguien tiene que vivir o cómo alguien que ha venido a pedirte que diseñes su casa y acabas consiguiendo de su mano una reflexión construida en torno a cómo es vivir en su día a día, creo que eso es salud.
¿Qué recomendaciones darías a quienes empiezan?
Si lo que quieren es tener su propio estudio, es muy importante que construyan desde el principio una práctica basada en sus propias vivencias e intereses, auténtica y personal. Y que estudien mucho, perseveren y sean pacientes. Las cosas buenas se cocinan a fuego muy lento.