Fundado en 2024, POVEDANO NAVAS es una práctica de arquitectura que explora la relación entre memoria, permanencia y transformación. Su trabajo se centra en construir una continuidad emocional con el lugar, entendiendo la arquitectura como un proceso entre tiempo y materia. Ha sido reconocido en diversos concursos nacionales e internacionales, entre ellos Europan 16 y Europan 18, colaboradores en el equipo galardonado con el segundo premio en el concurso de Rehabilitación de la Academia de España en Roma, el Convento de la Merced en Elche, el Auditorio y Espacio de Asociaciones de Biar y el TAC Festival 2025 y 2026.
¿Quiénes sois?
Somos Povedano Navas, un estudio que entiende la arquitectura como una forma de diálogo entre lo existente y lo posible. Nos interesa trabajar desde la memoria de los lugares, observando aquello que permanece para reinterpretarlo desde las necesidades contemporáneas. Más que producir objetos aislados, buscamos construir relaciones entre pasado y futuro, entre materia y luz, entre las personas y los espacios que habitan.
¿Quiénes componen el estudio?
El estudio está formado por Carmen Povedano y Pablo Navas. Compartimos una misma sensibilidad hacia la arquitectura, pero también perfiles complementarios. Trabajamos de forma conjunta en todas las fases del proceso, desde la investigación inicial hasta el desarrollo constructivo, entendiendo el proyecto como un ejercicio continuo de pensamiento, diálogo, dibujo y toma de decisiones. Aunque mantenemos una estructura reducida, concebimos el estudio como una práctica abierta, capaz de incorporar colaboraciones que amplían las perspectivas desde las que abordar cada proyecto.
¿Qué tipo de trabajo realizáis?
Desarrollamos proyectos de arquitectura en distintas escalas, desde vivienda y rehabilitación hasta equipamientos culturales y propuestas urbanas. Más que una especialización programática, nos interesa la capacidad de cada proyecto para generar nuevas conversaciones. Nuestra práctica se nutre de la reinterpretación de principios arquitectónicos que consideramos permanentes, como la relación con el lugar, la proporción, la materia o la construcción, para responder a los desafíos contemporáneos. Buscamos una arquitectura serena, capaz de generar significado sin renunciar a la funcionalidad, y que encuentre su valor no en lo inmediato, sino en su capacidad para permanecer.
¿Cómo se desarrollan vuestros proyectos?
Nuestros proyectos se desarrollan siempre a través de una dualidad: el rigor del análisis y la intuición del lugar. Comenzamos estudiando el contexto para comprender su historia y sus preexistencias; no creemos en la tabula rasa. A partir de ahí, iniciamos un proceso de experimentación gráfica y espacial donde conviven distintas herramientas de trabajo. Prestamos una atención especial al manejo de la luz, el detalle constructivo y la honestidad material. Buscamos que el hilo conductor del proyecto sea una idea fuerte y abstracta, capaz de resistir el largo proceso de la obra y asegurar que el resultado final conserve esa carga poética y emocional del primer dibujo. Nuestro propósito último es, en esencia, transformar el tiempo en espacio.
¿Qué relación tienen vuestros proyectos con la salud y bienestar de las personas?
Creemos que el bienestar no es un añadido técnico, sino una cualidad espacial intrínseca, ya que la arquitectura influye en cómo vivimos, nos relacionamos, trabajamos o descansamos. Por ello prestamos especial atención a aspectos esenciales del proyecto con impacto directo en la forma de habitar: la luz, la relación con el paisaje, la definición de los espacios umbrales, la continuidad y fluidez espacial, la ventilación y la honestidad de los materiales. Entendemos estos elementos, como ya hemos mencionado, como principios arquitectónicos fundamentales que condicionan la experiencia cotidiana del espacio. Nos interesa proyectar atmósferas que mejoren de forma tangible la vida cotidiana de las personas, acompañando de manera silenciosa su uso y su relación con el entorno, y favoreciendo una experiencia natural e intuitiva.
La arquitectura tiene la capacidad de aportar calma en un contexto cada vez más acelerado, y pensamos que esa dimensión emocional forma parte inseparable del bienestar social.
¿Qué recomendaciones darías a los que empiezan?
Siendo un estudio que está comenzando su propio recorrido, más que consejos compartiríamos una convicción: mantener viva la curiosidad. La arquitectura exige una mirada abierta y una voluntad constante de aprendizaje.
También creemos que resulta fundamental tener paciencia. Vivimos en una sociedad que premia la inmediatez, pero la arquitectura es una disciplina que necesita tiempo. Construir una manera propia de pensar y trabajar requiere constancia y una cierta capacidad para resistir las modas pasajeras.
Por último, recomendaríamos confiar en aquello que hace singular la propia mirada. Encontrar una voz propia es probablemente uno de los retos más difíciles y valiosos de la profesión.
¿Crees que CONECTA by hna ayuda a los jóvenes estudios difundiendo su trabajo?
Sin duda. Para los estudios emergentes, el reto no es solo producir trabajo de calidad, sino encontrar espacios donde pueda ser compartido, puesto en relación y en diálogo.
Iniciativas como CONECTA by hna desempeñan un papel importante al visibilizar nuevas prácticas y propiciar el encuentro entre arquitectos de distintas generaciones. Más allá de la difusión, abren un espacio de intercambio que enriquece el debate arquitectónico actual. En un momento de transformación de la profesión, creemos que plataformas de este tipo son fundamentales para fortalecer la comunidad arquitectónica y dar cabida a voces que están empezando a construir su trayectoria.